miércoles, 22 de febrero de 2017

Pues vale o el fin del posfranquismo tardío




Es fácil recordar en qué momento la política española se convierte en algo semejante al “día de la marmota”. Sin aspiraciones milenaristas, fue sin duda en el 2000. Con la derecha en mayoría absoluta actuando de tal. La convergencia con donde lo dejó el PSOE fue espectacular. Tanto, que el ciclo PSOE parecía una maqueta de lo por venir. Tanto, que la alternancia más que tal fue un giro de las elites sobre sí mismas y sus mismos intereses. La democracia española se reveló como el “chotis” de la baldosa amarilla. Para más “redundundundancia” los medios abandonaron el camuflaje de la información y solo información, para mostrar que las políticas editoriales son reversibles según combine. Desde entonces, estamos con catálogo casi completo, salvo la aparición ocasional de algún esperpento de pronta normalización.
En Podemos desde luego que podían. No inventaron nada. Solo repitieron ecos de protesta y los racionalizaron con pequeñas dosis de teorías del estilo “antes de cruzar mirar a la izquierda”. Más es evidente que la buena voluntad no basta, como tampoco improvisar maneras. Y abundando panes aún mejores son las tortas. Cuando deciden exiliar a Errejón al paramo madrileño, cuatro calles más abajo, la frase fue “Nos importa tanto la Comunidad de Madrid que enviamos allí a los mejores”. Exactamente la misma de Rubalcaba diciendo que les importa tanto Europa que enviaban allí a las mejores (en este caso a su segunda, Valenciano), en esa huida de la quema que la envió cuatro aeropuertos internacionales más arriba. El mismo argumento de la desbandada de 2004 en el PP, que envió a tantos y tantas (véase Pilar del Castillo) a mejor vida y cerveza. La redundancia discursiva, la previsibilidad de los argumentos es tal, que ya define un género político-teatral propio y particular.
El problema clave de Podemos y Ciudadanos es que saben de donde les llegó el viento que les hizo volar sobre las nubes, pero no saben cómo manejar las velas. Poco esfuerzo les costó tener lo que tienen y eso se les nota. Que derroche de amor, cuanta locura. Ahora ya no da para más. El aterrizaje será forzoso. Y todo, como tantas veces, depende del PSOE. Sabiendo que P. López es el viaje a ninguna parte, y la postulanta tiene pavor del día después, en tierra de nadie, P. Sánchez es la tercera puerta. Detrás de Sánchez se abre por fin la posibilidad de cerrar ese posfranquismo tardío que llamaron transición. Y la respuesta a la estructura federal de su partido.
Decir que federalismo es querer romper España, es no entender nada o entender demasiado. Hay un “if” que es evidente. De ganar Sánchez el partido jugando con el futbol base, tendrá ganada la partida de las elecciones próximas. No hay nada como la cantera y los canteranos. Podemos ya va buscando suelo, al igual que Ciudadanos y el sistema volverá a colapsar en un bipartidismo corregido. La vuelta a casa por navidad será más que evidente en Ciudadanos. La voladura de UPyD fue de hoy para mañana. En Podemos, será más lento. Irá convergiendo hacia el 10% del mejor momento de IU.  
Hay una paradoja curiosa. Cuanto más obligan al PP a hacer cosas sensatas y éticas, mejor lo posicionan electoralmente. Ciudadanos era realmente la medicina para curar al PP de sus males crónicos. Y aunque el paciente se rebela y queja y remolonea con el tratamiento, sanear las heridas mejora la infección. Podemos era también la medicina a las enfermedades que aquejan al PSOE (alfombritis apoltronada crónica). Y también el PSOE (el mismo que se opuso a terminar con el servicio militar, y más recientemente a la dación en pago) se resiste a la cura. Si en el PP era una infección brutal, en el PSOE se padece de un reumatismo moral crónico, con una tremenda atonía social en sus músculos ideológicos. Lo que en términos clínicos se define con precisión “quién te ha visto y quién te ve o sombra de lo que eras”. Por eso Sánchez es ahora lo que en su momento fue Podemos: una luz al otro lado del río y del rio. Y aunque todo fluye hacia el próximo desengaño, como en la vida lo importante no es ganar si no participar (sobre todo los que no esperamos ganar ningún cielo en el cielo), dar la enhorabuena y desearnos lo mejor con los que vuelven a la brecha.


martes, 31 de enero de 2017

Agitado, no revuelto



Que dice en versión original el espía palíndromo "yo soy" (Bond James Bond). Así anda el patio occidental. Muy agitado y nada revuelto. Mientras en la radio hablan de populismos de derechas y populismos de izquierdas con pasión etimológica (el populismo de centro, también llamado consumismo, conserva su buena fama), no mencionan al lobo por su nombre: totalitarismo. El populismo es un medio, pero no es el fin. El fin, son Polonia o Hungría, en flagrante proceso de destruir las garantías del sistema judicial o imponer la censura entera a los medios. Es el nacionalismo xenófobo del Frente Nacional, la Alternativa para Alemania, UKIP y un largo etcétera desparramado por Europa, que incluye a casi todos los países (donde por fin y gracias: España es por ahora diferente). Hasta Suecia tiene sus Demócratas de Suecia. Al final, se confirma que la respuesta nacionalista a la globalización y desregulación de los mercados va a ser el discurso dominante. El nuevo presidente de los EEUU ya apunta maneras para apuntalar la respuesta local a lo global. No obstante, el nombre (siempre el nombre) importa y mucho.
Es el cebo el que engaña, no es el pescador ni la caña, dice el refrán. Esto no va de populismo, nacionalismo, xenofobia, proteccionismo y demás agasajos. Esto va del retorno de los totalitarismos. Desde dentro de la democracia, respaldada en la democracia, pero dispuesta a fulminar sus contenidos terminando por sus formas. Y mirando al pescador, los liderazgos fuertes están donde están, aupados por el miedo y la falta de respuesta. Las elites políticas tradicionales están paralizadas al no saber qué frente atender. A los intereses que les garantizan la jubilación de oro o a los ciudadanos que ya no se fían ni fían. Ya no hablamos de izquierda o progresismo. Hablamos del fin de la democracia, los derechos humanos y la muerte. Quizás hay quien piense que esto no le viene bien al dinero. Está por ver. Muchas de las grandes fortunas españolas se hornearon al calor de las posaderas del dictador. Al igual que la circulación de las elites políticas es más que evidente en Europa, puede que a la vuelta de banderas e himnos se encuentre una elite económica a la espera, cuyas bases económicas encuentren un nicho ecológico cómodo y rentable en un mundo mosaico.
Mientras en España Rajoy practica el pragmatismo del superviviente (sigue así y mañana ganaras), Pedro Voldemort ha regresado desde las sombras. Lo siento por los que no apreciaron que el medio era el fin para ellos. El medio elegido para matarlo a medias. Y da que la tercera vía es una vía muerta. La tercera vía era un candidato para el partido. Un candidato a medias que le faltaran las siete a menos que medie la media-tinta. No hay actividad cerebral y en esos casos, la cosa de va de actividad testicular por un lado y gesticular por la otra.
En Podemos es otro cantar de gesta. A la historia pasara como la versión partido de los guisantes de Mendel. Y no solo por andar siempre de vainas. Cuál sea el alelo dominante o recesivo, y los caracteres finales que finalmente se expresen, ya parece que es un da igual después de ponerse verdes entre ellos y sonrojados a los demás. Siempre tendrán su público, como la Pantoja, pero al igual que la tonadillera lleva peineta y bata de cola en el escenario, ellos por el escenario van en bata y con la cola por peineta. Ahora se juntaron las dos cosas: las ganas que les tenían y las que se tenían ellos. Menudo festín Rasputín. 




 

martes, 1 de noviembre de 2016

Una modesta proposición para mejorar la democracia representativa


La última aventura parlamentaria nos ha revelado el camino para proponer mejoras sustantivas en la democracia representativa española. Mejoras que aportarán sin duda flexibilidad, agilidad y, sobre todo, dignidad a tan elevadas funciones. Por fortuna, la disciplina de voto en todos los partidos permite que sus señorías sean por lo general reductibles a un dedo. Más concretamente, a la yema de un dedo-aprieta-botones. Diputado o senador, es realmente una sinécdoque de “yema del dedo”. Usamos el todo para referirnos a la parte que es realmente funcional y orgánica. Ustedes pensaran que no hay tal. Hay diputados que usan la cabeza. Les invito a probar a pulsar un botón con la cabeza para que comprueben su dificultad. La evidencia histórica, además, así lo avala. Ningún grupo logró parar leyes, o impulsarlas, a golpe de testa. Ni siquiera el PNV.

Y aquí las propuestas de mejora para dignificar la democracia parlamentaria española. Dado que tan alta dignidad se expresa constitucionalmente con el mismo dedo perfora-narices, parece adecuado que sus señorías empleen guantes de un dedo para pulsar. Su limpieza es evidente y, de hecho, una de las ventajas adicionales es que puestos a firmar contratos y comisiones, no dejan huella dactilar. Otra obvia es su empleo reciclable como condón. Nadie sensato se calza un guante a falta de preservativo. Pero es evidente que para un miembro parlamentario un condón le viene como guante al dedo.

Otra posibilidad para estudiar es el teletrabajo. Presionar un botón, fácilmente lo pueden hacer desde casa. ¿Y los debates? No me ría usted en la cara. ¿Debates? Es palmario que lo habitual es la palabra a cámara vacía y cafetería llena. La mayoría de los diputados y diputadas están a sus cosas, y corren como liebres para darle al botón. Pero venga ya. Si hasta el parking se paga ya con el móvil. Un mensaje al móvil: vamos a proceder a la votación de la proposición de ley para eso que negociaban el otro día en el restaurante “Cómo como”. Si usted es representante del Partido Popular, pulse 1. Si usted es del PSOE, pulse 2, y así sucesivamente hasta llegar al grupo mixto, que pedirán hablar con una operadora.

Mejor aún. Podemos ahorrarnos la nómina de los diputados y diputadas. ¿Alguien ha visto un diputado o diputada de carne y hueso preguntarle qué quiere para España? Su existencia, salvo en los restaurantes y saraos institucionales, es virtual. Pues una propuesta para modernizar la democracia española es la de “diputados virtuales personalizables”. Los partidos pueden formar listas bisagra con una serie de candidatos-virtuales, a los que, como se hace en los videojuegos colocan barba, color de pelo, sombrero, pañuelo y en general todos los rasgos fisonómicos que les permitan llegar mejor al votante. Carteles con el “Photoshop” al 100%, y no como ahora, que es un quiero y no puedo. Los currículos son también customizables. Total, para lo que les luce, da igual que sea abogada, ingeniero, notaria o peón caminero. Pero estarán mintiendo, dirá usted. Pues va que no. ¿Olvidó que eran virtuales? ¿Qué no existen? Si mañana todos los diputados y diputadas se intercambian el cv ¿Usted pueblo llano (antes clase a media altura) lo notaría en su acción política?

Vale. ¿Y quién pulsa el botón? Dirá usted. He aquí la solución: centralita. Dado que orgánicamente todos saben por disciplina de voto lo que van a votar, llegado el pleno la presidenta de la cámara, desde su casa gallega, llama a las sedes de los partidos y les pregunta, ¿Cuántos con los que saques? En la centralita del partido tendrán anotado en la servilleta del almuerzo la posición parlamentaria y dirán algo así como “Aquí tengo apuntado tantos en contra… no, perdone, son cuantos y a favor. Era la servilleta del bocadillo pasado. Qué cosa más tonta. Y bueno ¿Qué tiempo tienen por Galicia? ¿Soleado? El cambio climático es lo que tiene… No, no me meto con el primo de Rajoy. Vale, le pasaré la queja al órgano competente. ¿Qué aquí no somos competentes? Oiga señora… Joder. Pues no ha colgado la muy”. Suma, sigue y al final, un mazo de ahorro en nóminas, viajes, gastos protocolarios. Y sobre todo disgustos.

domingo, 30 de octubre de 2016

In Memoriam Fermín Bouza o Nunca nadie muere nada


El antepenúltimo día de este octubre de 2016 nos ha dejado Fermín Bouza. No tengo ahora en la mano palabras. Les dejo las de Vicente Araguas.
Hasta siempre Fermín.







viernes, 14 de octubre de 2016

Cerrado por disfunción


Se debate el PSOE entre someter la abstención a los militantes (opción podemita) o someter a los militantes a la abstención (opción sodomita). La segunda se reclama como propia de la cultura de partido. Así lo veo y lo creo: les va de popa a toda vela. Realmente son dos las culturas que se encuentran. Por una parte, el PSOE que piensa en el Estado y sus cosas. Son la cultura de González, institucionalizados en términos sociológicos. La razón de estado es lo primero, y todo lo demás, lalalalalala rosas en el mar. Ese PSOE nunca te defrauda: siempre te dejará tirado. Al naufragar la economía, primero se salva desde el capitán al grumete, y después ya lo vamos viendo cómo está eso de los niños y las embarazadas desahuciadas. La otra cultura emergente, a la que acusan de estar abducida por Podemos, es la social. La que debería arraigar nuevamente en la conciencia política española abriendo la representación y sus decisiones.

La primera es suicida, pero conocida. La segunda es abierta y difícil. Hay que repensar el papel del partido en una sociedad ciudadana. Nada fácil, al obligar a volver a trazar mapas y caminos. Nuevos compromisos. A dejar, al menos, que socialista signifique. La Fundación Ideas debió ponerse a ello, en lugar de trillar en yermo. Pero la fundaron con los mismos hábitos que debían refundarse y así les fue de ridículo espantoso. Nadie sensato diseña una estación de tren ideológica y la usa de parking de políticos en desuso. Tal es la dificultad que Podemos, de hecho, ya la ha traicionado y convertido en mero tactismo y caciquismo.

Es evidente que los que lo han hecho no saben lo que han hecho. El PSOE desde el 2000 ya era una horda de zombis que a ratos bailaban la Macarena, cuando tocaban el santo poder. Parafraseando al cantante cubano, “pueden llevar la luz sobre la frente, pero llevan la muerte en el costado” (izquierdo). En toda la soberbia del poder, de los gobiernos, del ahora mando, siempre me dieron una cierta pena. Solamente cascarón, solamente ruido y al final, no lo dude, solamente silencio. Todos ya al pie del escaño, convertidos en bufones.

Dudo que vuelva a escribir nada más sobre el PSOE. Dejemos a los muertos descansar en paz y respetemos su memoria. Tenían dos opciones, dos canciones. Adivinen que eligieron.





domingo, 2 de octubre de 2016

El PSOE según Rubén Blades

Susana prometió coser el partido. Y allí fue a Madrid a ello dispuesta y cosió, vaya si cosió. Al partido lo cosió a puñaladas, navajazos y cuchilladas. Fue de tal preciosismo el cosido navajero que más pareció bordado. La prepotencia no gusta de sutilezas y si además la cosa va de quién tiene la autovía más larga, mucho menos. Tanto despliegue de malos modos, de torcido administrativo y reglamentario. Tanto yo soy la máxima autoridad. Tanto tam-tam.
Lo único que aún no se conoce es el pasar por caja. Dudoso es que nadie piense entre los sublevados que el coste político no será brutal. Esto se paga, y por muchos plazos. Entonces, si electoralmente esto se va a pagar a escote; si para tocar de nuevo la capa del gobierno les espera el camino de Santiago caminado de espaldas y con el morral cargado de piedras. ¿Cuál es el pago que prometido se han? ¿Cuál es la recompensa que les darán? No pienso en los militantes, que se les supone “militontos” y terminaran siendo “militantos” en proceso a “milimenos”. No. Los que les motivan y les mueven, los pisa-alfombras que mueven a los pisa-moquetas, qué les darán por tanto dar. ¿Cuánto vale el PSOE como partido? ¿Cuánto un PP triunfante para largo? Que Felipe González está en muchas nominas es de todos sabido. Que El País, más que un medio es un a medias, también. Pero, y tanto barón ¿Dónde encontraran la ventanilla?

Esto no va de enfrentarse a los separatistas. Qué mayor absurdo. ¿Liquidar al PSOE como alternativa dejando el campo despejado y podado a Podemos es la solución? A menos que la solución sea un gobierno PP para que asuma recentralizar el Estado, aún a costa de su propio poder autonómico. Sea en el argumento que sea, solo se aprecia el suicidio de una organización. Por favor, un poco de racionalidad. Al menos, debemos creer que alguien pasará por caja por meter en una al PSOE. Mientras tanto, parece que la única satisfacción de Susana es cantar aquello de “Yo estoy “salá”, pero Pedro tu estas peor, tu estas en ná”.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Oficio de tinieblas profano



Llegó el miércoles y con él comenzó la celebración. Por fin los medios de comunicación se ponen de acuerdo en informar sin tapujos. Dice el editorial del diario El País: “El cese inevitable y legítimo de Sánchez es la única salida del partido”. Sí. El panfleto de Cebrián el panameño nos cuenta claramente la jugada. Tras muchos años de deteriorar soterradamente al PSOE, los “topos” han salido en descubierta a salvar el estado de las cosas. Es evidente que no piensan en el Partido Socialista ni en los ciudadanos, ni en nada que tenga que ver con la ética. Las mismas formas, de asonada, lo expresan.
Y aquí se juega, ya definitivamente, el futuro la izquierda española. Pedro Sánchez es la única salida sensata, apoyado con los pies en el suelo que le dejaron Rubalcaba y Zapatero, puede erguirse con talla de líder.  De sobrevivir a la crisis. Los críticos simplemente allanan el camino a los gobiernos de derecha apisonando las estructuras del PSOE. Pero por fin, las cartas se pusieron boca arriba sobre la mesa de operaciones. De aquí saldrá un PSOE zombi o un nuevo PSOE militante y renovado.
Por lo demás, los políticos del PP no opinan. Para que distraer a las audiencias cuando ya les hacen el trabajo desde dentro. Ahora los paseíllos de los presuntos corruptos a los tribunales, las siestas de Rita la cantaora y demás miserias pasaran en silencio entre tanto golpe de mano. Y los medios, (las empresas propietarias hablando en plata) en campaña para tumbar a Sánchez. Saben que esta es la definitiva para construir el PP de los 100 años. ¿Qué mejor indicador para apoyarle? Si resistes, yo te voto. Por dignidad.

En Valencia Puig continúa dando la talla. Poco se esperaba de él, pero nunca tanto. ¿Y nos quedan tres años de tiniebla? 


(*) “El Oficio de Tinieblas era la ceremonia litúrgica que llevaba a cabo la Iglesia Católica los días de Miércoles, Jueves y Viernes Santos al caer la tarde en la Liturgia de las Horas (maitines, laudes, vísperas, completas…) para preparar y favorecer interior y exteriormente la memoria de la muerte de Jesucristo”